Un silbido del viento
rozó nuestro pelo
como un cuchillo.
Partió en dos la distancia,
encendiendo la vela
del largo olvido.
Un silencio violento
perfora ahora
nuestros oídos.
Pensamientos que mueren
antes de haber
sido concebidos.
Ya no hay nada que ahora
quiera ofrecerte.
Hablo a fondo perdido.
Mermelada de piedra
cae sobre ambos.
Nos paraliza.
Aire helado me hechiza.
Corazón, cerrado.
Mirada huidiza.
Por más que miramos
no vemos nada.
Sólo el vacío.
Prisionera e inerte,
intento escapar
para no poder verte.
Ya no quedan rescoldos
de aquel amor
que una vez compartimos.
rozó nuestro pelo
como un cuchillo.
Partió en dos la distancia,
encendiendo la vela
del largo olvido.
Un silencio violento
perfora ahora
nuestros oídos.
Pensamientos que mueren
antes de haber
sido concebidos.
Ya no hay nada que ahora
quiera ofrecerte.
Hablo a fondo perdido.
Mermelada de piedra
cae sobre ambos.
Nos paraliza.
Aire helado me hechiza.
Corazón, cerrado.
Mirada huidiza.
Por más que miramos
no vemos nada.
Sólo el vacío.
Prisionera e inerte,
intento escapar
para no poder verte.
Ya no quedan rescoldos
de aquel amor
que una vez compartimos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario